
Baden-Wurtemberg, Baviera y Baja Sajonia piden a Berlín y Bruselas ajustar costos, regulación y políticas industriales ante la transformación del sector.
Frankfurt, Alemania.— La transformación de la industria automotriz está obligando a Alemania a revisar las condiciones en las que opera uno de sus sectores industriales más importantes. Los gobiernos de Baden-Wurtemberg, Baviera y Baja Sajonia solicitaron al gobierno federal y a la Unión Europea acelerar medidas para respaldar a fabricantes y proveedores.
Los tres estados, que concentran buena parte de la actividad automotriz alemana, describieron el momento que atraviesa el sector como una “disrupción histórica” y advirtieron que las condiciones actuales requieren una respuesta tanto nacional como europea.
Entre las medidas planteadas está reducir los costos de energía y las cargas laborales no salariales, además de impulsar infraestructura y simplificar procesos administrativos. También pidieron avanzar con mayor rapidez en la Ley del Acelerador Industrial de la UE, destinada a favorecer la inversión, la descarbonización y la producción local.
La política comercial también forma parte de la petición. Los estados propusieron que las investigaciones antisubvenciones de la Comisión Europea se extiendan a los vehículos híbridos enchufables.
En paralelo, plantearon mayor flexibilidad en las normas europeas de emisiones de carbono y medidas de transición para los combustibles sintéticos, los vehículos híbridos y los motores de combustión eficientes.
El planteamiento ocurre mientras la industria alemana enfrenta simultáneamente la transición tecnológica, nuevas exigencias ambientales, presión sobre sus costos y una competencia internacional cada vez mayor.
